Intentan sacarles lascas al palo

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En su afán desmedido por arremeter contra la Revolución Cubana, algunas personas se valen de cuantas artimañas les sean posibles, sin escatimar esfuerzos en esa campaña mediática dirigida a tergiversar la verdad, sin importar incluso los más elementales rasgos de la ética y la razón.

Día tras día se valen de empeños, programas, planes, medidas o pronunciamientos de altos dirigentes de Cuba, para enfatizar en lo que “hace falta hacer” para posibilitar “cambios sustanciales” en la sociedad, al olvidar las ideas de José Martí y que el Socialismo ha sido la vía escogida para salir adelante.

Intentan sacarle lascas al palo cuando se trata de argumentos imprescindibles ante soluciones que demandan decisiones sabias y consagración para continuar por el camino correcto ante situaciones difíciles impuestas por períodos de crisis mundial o recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra la nación del Caribe.

Tan pronto se supo que se hacían necesarias las medidas de reorganización laboral en Cuba, enseguida levantaron calumnias y las presentaron como insoportabilidad del régimen para hacer avanzar la economía.

Las páginas personales de arrepentidos y disidentes se confabularon con la mediocridad para emitir criterios acerca de los miles que serian  “echados a la calle” o de la toma de decisiones impropias para un sistema como el cubano.

Otro tanto aducen  ahora acerca del cable de fibra óptica que será instalado entre Venezuela y Cuba y que debe entrar en funcionamiento en el segundo semestre del 2011, porque pensaron que sería para darles la oportunidad del servicio de Internet a todos, sin tener en consideración que se trata de perfeccionar las comunicaciones.

Les sacan lasca a cada noticia, mienten cada vez que abundan en un tema determinado, intentan confundir a los que se confunden con facilidad, pero nunca han aseverado que lo hecho o lo que se hace es por el bien de un pueblo que lucha y resiste las embestidas del imperio del Norte.

Esa cacareada fantasía, pagada por quienes se convierten en amos de disidentes u oportunistas, no es nueva para Cuba, que se levanta hoy para todos los tiempos junto a un pueblo en Revolución que ha sabido vencer y se crece ante cada desafío.

¿Por qué en vez de sacarles lascas al palo no propician soluciones lógicas como hacen los cubanos dignos?

¿O es que acaso no se sienten ya cubanos y desde dentro o desde fuera arremeten contra sus semejantes que ya están hartos de mentiras y patrañas?

No olviden que ese palo es un Caguairan, tan fuerte y robusto como para resistir esas falacias y cuantas se les antoje a los arrepentidos a sueldo.

El tiempo dirá la última palabra.