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Sobran las palabras

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Es verdad que algunos peloteros cubanos, de mucha calidad por cierto, han desertado, al echar a un  lado el equipo de la patria y marchar a otras tierras en busca de "fortuna".
Sin embargo, otros no han cedido ni un ápice y mantuvieron su conducta ejemplar al representar a Cuba en varios eventos internacionales y hasta llegar al retiro oficial sin mirar atrás. Lázaro Vargas, destacado industrialista de la capital cubana es uno de los tantos que ha preferido compartir las buenas y las malas con sus coterráneos en la Isla.
El periodista Reinaldo Taladrid, quien gusta hurgar en interoridades conversó en fecha reciente con el pelotero y ahi les va un fragmento de la entrevista que despeja dudas y saca a relucir el compromiso de muchos cubanos con  la patria y el Comandante en Jefe.
Taladrid: Vargas, tú, como muchos, has tenido momentos difíciles en la vida y además aquí nunca ibas a ganar 8 millones de dólares, entonces ¿por qué no aceptaste, firmaste y te quedaste?
Vargas: Mira hay muchas cosas, valores en mi vida que no se pueden cuantificar mucho menos en dinero… si quieres te menciono algunas.
Taladrid : Por favor
Vargas: Por ejemplo el hecho de los recibimientos de Fidel, que te estuviera esperando en el Aeropuerto, ese diálogo, esas preguntas, no era político como mucha gente piensa, era como el padre esperando a sus hijos, despues del triunfo había cariño, preocupación, intercambios muy anecdóticos de todo lo que había pasado,o el hecho de la emoción cuando ves esa fila de niños que te va para arriba pidiendo autografos o por ejemplo cuando tomaba un taxi y al ir a pagar, el chofer me decia “No Vargas, usted aquí no paga ya le ha dado bastante gloria a este país” y qué decirte de cuando estando ingresado con la lesión de la rodilla se me apareció de pronto Fidel en la habitación…
(Nota : Lazaro Vargas sufrió una muy severa lesion en la rodilla donde la duda que existía en ese momento era si volvería a caminar o no, casi nadie penso en aquellos momentos que podría volver a jugar béisbol)
Taladrid: Eso fue en el Frank País, ¿no?
Vargas: Sí.
Taladrid: Y ¿qué te dijo Fidel?
Vargas: Hablamos de muchas cosas pero nunca olvidaré como al final me puso una mano en la cabeza y otra en la rodilla de la lesion y me dijo: “No te preocupes que ya lo peor paso”… Después de eso volví a ser Campeon Olímpico. (en Atlanta en1996)
Taladrid: Sobran las palabras.


siemprecubano